Les deux Œnologues” nació en el vibrante entorno de Montpellier, Francia, en 2016, cuando un grupo de apasionados enólogos decidió unirse para dar vida a un proyecto singular: crear vinos de alta calidad que capturaran la esencia del terroir y se produjeran a una escala verdaderamente humana. Inspirados por su amor por la viticultura y su deseo de romper con los paradigmas industriales predominantes, los fundadores apostaron por una filosofía de producción que prioriza la autenticidad y el respeto por la naturaleza.Desde sus comienzos, el objetivo fue claro: elaborar vinos premium que no solo expresaran el carácter distintivo de los terroirs chilenos, sino que también reflejaran la dedicación y la experiencia de quienes los crean. Este compromiso con la calidad se traduce en prácticas vitivinícolas sostenibles, donde se privilegia la intervención mínima en el viñedo y la bodega, permitiendo que cada vino hable por sí mismo y revele su verdadera personalidad.
El respeto por el terroir es la piedra angular de “Les deux Œnologues”. En lugar de buscar la producción en masa, el proyecto se centra en ediciones limitadas, lanzando vinos solo cuando las condiciones climáticas y del suelo son óptimas. Este enfoque artesanal asegura que cada botella sea una representación fiel del lugar de donde proviene, capturando la singularidad del clima, la geografía y el suelo en cada sorbo.
Nuestra Historia

Los Dos Enólogos
Hugo Gatíca Donoso
Hugo ha sido un actor importante en la enología chilena, comenzando su carrera en la Viña El Principal, ubicada en Pirque, donde se destacó en la elaboración de algunos de los mejores Cabernet Sauvignon del país.
Su talento y dedicación lo llevaron a cambiar de rumbo, integrándose al equipo enológico de Viña Folatre en Curicó, donde su enfoque se centró en la producción de vinos y espumantes de alta calidad.
Durante su tiempo en Viña Folatre, Gatíca no solo se dedicó a la creación de productos excepcionales, sino que también buscó perfeccionarse. Para ello, realizó múltiples viajes a Francia, donde se sumergió en las tradiciones enológicas europeas, enriqueciendo su conocimiento y experiencia.
Esta combinación de habilidades locales y formación internacional le ha permitido contribuir significativamente al desarrollo de la viticultura, consolidando su reputación como un enólogo comprometido con la calidad.
